viernes, 4 de febrero de 2011

AMIGOS

Amigos...los tenía, los tuve, los tendré, los tengo....Amigos, hay veces en las que no sé cómo definir esa palabra...Amigos, amigos, amigos...y me hace gracia ver a cada cual pudiendo llamar a cualquiera de esa manera y que a mí, me cueste tanto considerar a alguien amigo y me cueste tan poco dejar de hacerlo.

Amigos...alguien me dijo una vez que, cuando las cosas van bien, te salen amigos hasta de debajo de las piedras, pero que los verdaderos, solo se ven cuando las cosas terminan de torcerse. Después vi que las desgracias de uno también atraen a algunos sucedáneos de amigos, no lo entendí a pesar de intentarlo, pero ahora tampoco lo recuerdo, ya que me cerré en banda, tanto a unos como a otros, e hice bien, ya que se quedaron los que verdaderamente eran mis amigos. Pero la vida es como un tren, como bien describía una típica cadena que a una buena amiga bien le gustaba, y la gente va saliendo y entrando en tu vida, y así es también la amistad. Amigos que van, amigos que vienen, amigos que ya no son nada, amigos que siguen siéndolo todo, amigos que uno echa de menos, amigos que uno sabe que no necesitará jamás...amigos que hacen que sus triunfos sean tus triunfos y que sus fracasos o lamentos sean los tuyos. Amigos a los que ansías ver felices y que te parte el alma verlos mal. Amigos que te defraudan una y otra vez y uno ya acaba por cansarse y decir "hasta aquí" y amigos que sólo con mirarte te hacen saber que los necesitas. Soy partidaria de pensar que uno es lo que son sus amigos, de ahí que aleje de mi vida lo que no quiera ser bajo ningún concepto. Hay amigos que fueron realmente importante pero que las tonterías los dejaron en el camino, amigos con los que la relación era "ni contigo ni sin ti", pero que cuando los ves alejarse te hacen comprender que los quieres cerca, aunque pueda parecer tarde. Hay amigos con los que te enfadas y a los que después de pasar el tiempo, necesitas pedir perdón y abrazar, aunque los abrazos el orgullo nunca deja pedir. Hay muchos tipos de amigos...pero sé que el tiempo me pondrá a los que son de verdad y dejará a un lado a los que no me van a ofrecer nada....o a los que me ofrecen de todo menos bienestar.

Amigos...es una palabra que pierde valor en ciertas edades y a otras es realmente importante...amigos es sinónimo de no estar solos, de sentirse comprendidos y queridos...amigos...cuando tenía 5 años sí que sabía lo que era un amigo...con 22 cada día dudo más al respecto...

lunes, 31 de enero de 2011

Para el vídeo de mi vida...

Siempre que en una serie se muere alguien o le pasa algo, salen imágenes de toda su "vida", y eso que hace que el que lo está viendo, sienta una especie de identificación y pueda llegar a sentir esa pérdida. Cuando se murió Marcial de Médico de Familia...fue una auténtica angustia, aunque justo después saliera el actor en Crónicas Marcianas, parecía como si hubiese desaparecido de verdad...entonces me paro a pensar y si que me gustaría ver el vídeo de mi vida. No sé, ver fotos de cuando nací, de mi primer baño, de mi primer cumpleaños, que se entremezclaran con esos vídeos en los que simulo llorar o en el que salgo jugando o incluso desaparezco debajo de una manta; saldrían imágenes de cuando fuimos por la comunión de mi primo Rafa a Disneylandia, ver mi comunión, o mi salida del colegio; vería mis años en el instituto, a la gente que ha pasado por mi vida, gente con la que me he portado bien y gente con la que no me he portado tan bien, vería a antiguas amigas entremezcladas con nuevas amistades, vería a mis antiguos profesores e incluso podría ver mis antiguas aspiraciones, vería mi 18 cumpleaños o mi cara al saber que había aprobado selectividad, me vería haciendo la matrícula de la universidad o mi graduación, vería mi primer día de trabajo, el día de mi boda, mi primer hijo, el segundo o los que fuesen, vería mis triunfos y mis fracasos, repasaría los mejores momentos y los peores, saldrían fotos o vídeos de las personas ausentes y de fondo yo...que, se supone, ya no estaría tan presente...no sé si sería el momento más emotivo, el más feliz o el más triste, pero sería único. Ojalá y sea cierto que cada cual vea su vida así, e incluso poder ser juzgados por lo malo y reconocidos por lo bueno, poder dar explicaciones, poder aclarar cosas, poder uno lamentarse de lo perdido y sonreír con los recuerdos; sería como ser entrevistado por Mercedes Milá al salir de Gran Hermano jaja...Pero verdaderamente me gusta la idea...Como banda sonora...tendrían que ser varias canciones, no sé, supongo que metería alguna típica canción del coche, de esas que tanto odiaba cuando mi padre las ponía una y otra vez, y que ahora forman parte de mi existencia, quizás de esas me quedaría con "Toda una vida" o "Angelitos negros", alguna de Serrat o, para recordar los últimos tiempos con él, algo de Pasión Vega...De mis años de colegio supongo que algo de Estopa, quizás una maqueta; para mis años de instituto...Cualquier canción mala que siempre quise que mis amigas escucharan y que, si lo hacían, siempre me odiaban por ello, o quizás no, quizás me quedaría con Hombres G y su "Chica Cocodrilo" o alguna canción de Marea o Extremoduro..."La vereda de la puerta de atrás", también podría ser...Y así un sinfín de canciones, "Lo ves" de Alejandro Sanz....cualquiera de La Oreja de Van Gogh, pero de las de Amaya Montero...quizás también "Me dedique a perderte" de Alejandro Fernández, no sé...sería demasiado difícil..."Distancia" de Alberto Cortez o "De mi padre yo aprendí" unas sevillanas que no recuerdo quiénes las cantan, pero que me gustan muchísimo...Tendrían que poner imágenes de películas como "Lo que el viento se llevó", de cualquiera de las películas de Marisol, quizás la escena de "Marisol rumbo a Río", cuando sale en el Corcovado junto con Copito de nieve...o de "La niña de los Frailes" cuando dice Martín Pareja-Obregón "Capri, capri coño" jajaja, aunque sé que esa película no la conocerá nadie, mi padre hizo que me gustara jaja. Podrían frases que he hecho muy mías como "Yo siempre me pierdo en el mismo camino" o poesías como la número 15 de Pablo Neruda....Quizás la "Elegía a Ramón Sijé" acentuando que en el comienzo dice "En Orihuela,su pueblo y el mío, se me ha muerto como del rayo Ramón Sijé, CON quien tanto quería" que no a quién a tanto quería...

Entonces, al ver todos esos momentos, también podría ser como en la Caja esa en la que ahora se meten los colaboradores de Sálvame, que hay olores...el olor a campo mojado, a incienso, a jazmín, a Quorum (la colonia de mi padre) o el olor a Rive Gauche, de Ivez Saint Laurent (Colonia que usó mucho tiempo mi madre), el olor a café de por las mañanas, el olor a candela...

A medida que lo pienso cada vez me va convenciendo más y más...No sé si el día que uno se muere pasan esas cosas, pero si pasan, por lo menos, uno no se va con un mal sabor de boca supongo...todo lo contrario...

jueves, 27 de enero de 2011

Dobles...

No me gustan los dobles juegos, las dobles intenciones ni la doble moral...no me gustan los "te digo lo que quieres oír pero no lo pienso" ni me gusta la gente que pone buena cara cuando no es cierto, jaja...es decir, odio la falsedad esa que flota en el aire. No me gusta el "si, es un hijo de puta, pero a mi no me ha hecho nada" jaja, no sé, no me gustaría ser condescendiente con uno de esos hijos de puta, que, por otro lado, las madres no siempre son tan santas ni tan culpables...el caso, que no me gustan los hijos de puta, es decir, no me gusta que me bailen el agua ni ver cómo se la bailan a la gente, pero, me tendré que acostumbrar...
Solo quería dejar constancia que de que yo no soy así y, hasta que la conciencia pueda quitarme el sueño, jamás lo seré :)!!!
Jajajaja ha sido como un impulso y nada, no he podido evitarlo!!!!
No es nada en especial, sólo que se me ha ocurrido de repente y así me desahogo!!!
P.D: Cuando digo hijo de puta me refiero a esa clase de persona mala que hace daño de cualquier forma...
P.D2: Seguramente,si algún día encuentro trabajo, tendré que bailarle el agua a cualquier hijo de puta, pero intentaré siempre guardar las distancias...Si no me tira la sangre, no creo que me tire el trabajo...pero bueno, dicho queda.

martes, 25 de enero de 2011

Sonrisa...

Por lo general, no suelo sonreír. Quizás, en las circunstancias más inusuales sonrío, pero no se trata de una sonrisa cualquiera, es la típica media sonrisa que hace que los demás sepan que estás totalmente fuera de lugar, que estás insegura o que, simplemente, te mueres de la vergüenza. La verdad es que no creo que juegue mucho con el lenguaje corporal, aunque quien me conoce, solo con mirarme, sabe perfectamente lo que estoy pensando y eso si llega a desconcertarme. Quizás los ojos sean el reflejo de mis sentimientos o, quizás, sea que verdad que tengo una mirada expresiva.
Supongamos que tengo una mirada expresiva, eso querría decir que mis ojos hablan por sí solos...vaya, me gusta esa idea jaja, quizás hasta acaben pareciendo un poco menos normales. Es que, por otro lado, siempre he querido convencerme de que tenía los ojos color miel :), no marrones, que va, mis ojos no son marrones o, por lo menos, me gusta pensar que no es así, aunque, por mucho que me mienta a mí misma, son marrones sin más. Tampoco son grandes, ni siquiera de esos ojos que dices "vaya..." no, en absoluto, son normales, ya os digo, si son expresivos, pues eso que me llevo.
Sonreír sonreír sonreír...me gusta como suena, pero, ¿puede uno sonreír con los ojos? hombre, si los jóvenes ingleses beben vodka con los ojos, creo que también será posible. Es cierto que, más que sonreír, brillan...vaya, me encanta ese brillo en los ojos, no como cuando tienes fiebre, es un brillo un tanto más especial. Quizás sean las circunstancias que hacen que brillen lo especial...Cuando sonrío tengo un hoyito en el moflete izquierdo, quizás alguna vez me acomplejé y decidí tener un semblante más serio, quizás sea una persona seria... No me lo considero, pero si he empezado diciendo que no sonrío demasiado, podría ser sería...o, por el contrario, podría ser una persona graciosa, aunque soy más sarcástica que graciosa, así que descarto por completo esa opción.
El caso es que creo que las sonrisas son demasiado importantes, así que admiro a esa clase de gente que es capaz de vestirse cada día con su mejor sonrisa, que sale a la calle y se la regala a todos los que se paran a mirarla..me gusta esa sensación de poder adivinar que, aunque el hecho de que alguien sonría no implica que esté mostrando su felicidad, si puede expresar que, cuanto menos, quiere aparentar ser feliz. Y en los tiempos que corren creo que es un gran lujo tener ánimos como aparentar esa sensación tan ansiada por tantos...

domingo, 23 de enero de 2011

Lo que el viento se llevó...

Por lo visto y, según se han encargado de recordarme tanto mi madre como mi tía, de pequeña, me pasaba las horas muertas viendo "Lo que el viento se llevó" jaja, no sé el sentido, pero es cierto y, lo mejor, es que me la sabía de memoria...y la verdad es que, supongo que será por eso, siempre me he sentido identificada con esa película. No sé si era lo consentida que estaba Escarlata, no sé si era ese vestido blanco del comienzo de la película que siempre he deseado tener, no sé si era el amor imposible, no sé si era la falsedad con la que pensaba que trataba la pobre esa, cómo se llamaba? Amalia? no recuerdo...el caso es que esa película me gustaba y, de hecho, me gusta... No sé si era Red Butler, no sé si eran las ansias de poder o el poder perdido, no sé si era la entrañable Mami o los sueños que perdió y que, a la vez, hicieron que Escarlata se convirtiera en una especie de luchadora...no sé por qué, y por más que me lo pregunto, no encuentro respuesta, ni siquiera sé por qué ahora me acuerdo de esta película...

Quizás si que soñé muchas veces con esa belleza casi intacta de Vivien Leigh o lo atractivo de Clark Gable al sonreír de manera maliciosa...

El caso es que hay algo con lo que no puedo dejar de sentirme identificada, y es con el propio título, "lo que el viento se llevó"...sin duda, me alegro de tenerla entre mis películas preferidas...

sábado, 22 de enero de 2011

Siempre...

No creo que haga falta, así que no daré tu nombre. Ni siquiera diré por qué hoy estoy un poco más triste o por qué hoy tengo que cubrir un hueco en el blog, tuenti o facebook y hablar de ti. No voy a decir lo de siempre, ya que he dejado constancia de todo lo que eras y sigues siendo para mí. Lo único que escribiré serán las cosas que se me pasan por la cabeza, aunque sólo tengan sentido para mí, creo que es lo que me pide el cuerpo y suelo mimarme mucho con eso.
Hoy hace más frío en la calle, quizás en mi corazón también haga un poco de mal tiempo, la vida es muy puta a veces...demasiado puta diría yo, aunque no crea que sea el mejor calificativo, es el que me pide la cabeza escribir.
Y salí corriendo, sin saber por qué, cogí su foto y dije en voz alta, como las locas, "no puedes hacerme esto, ayúdame" y, ahora, no sé si me ayudó.
La verdad es que antes he dicho que no me repetiría, pero ahora si necesito volver a decir que te quería, muchísimo, y que te sigo queriendo, aunque eso, si me ves, ya lo sabes.
Hay cosas que van mejor: más aprobados que suspensos....aunque si es verdad que sigo sin saber si es esto lo que quiero hacer, aunque tú detestabas tanta duda, no lo puedo evitar.
Tu sonrisa sigue en mi cabeza. Y olor de tu ropa. Y "The one" de D&G....que, por cierto, me la compré en el avión volviendo de Londres y mis manos la rompieron en mil pedazos hace unos meses...Tus problemas siguen aquí. Y tus alegrías. También tus manías. Tus cicatrices. Tus amores. Tu ley de murphy. Tu piercing en el ombligo, que no tardaron en descubrir. Tus enemigos. Tus amigos. Tu familia. Tu moto, aunque ya no fuera tuya. Tu Sevilla, y tu odiado Betis ganando al Barça. Mi 22 cumpleaños. Tu 25 cumpleaños, que tendría que haber sido hoy...Son muchas cosas que no se irán nunca, al igual que tu recuerdo.
Por siempre y para siempre, felicidades.

lunes, 17 de enero de 2011

Evaluación continua...

Siempre que me han preguntado sobre lo que quería hacer cuando fuera mayor, yo, muy convencida decía "escribir", lo repetí tantas veces a lo largo de mi vida que llegué a creérmelo...me lo creí de tal manera que, hice casi todo lo que pude por entrar a estudiar Periodismo aquí ,si no, me hubiera ido, pero eso tampoco entraba dentro de mis planes, quizás de los planes que había en torno a mí si, pero no de los míos...mentiría si dijera que no me aterraba la idea de irme y, mentiría ahora si dijera que no me he arrepentido nunca de no hacerlo. No soy de esa clase de personas que saben lo que quieren y luchan por conseguirlo; yo dudo mucho de todo lo que quiero, sin llegar a saber si es verdaderamente lo que quiero hacer y, después, lo de conseguirlo tampoco es una cosa que me quite el sueño...no sé si es falta de inspiración....o de confianza tal vez... Si veo que el barco se hunde, opto por hundirme con el y, muy posiblemente, sin perder una sonrisa nerviosa que me acompaña cuando se complican cosas que, para mí, no son demasiado importantes. Es cierto que me gusta escribir, desde niña he escrito cuentos, relatos, poesías....quizás ponía en un papel todo lo que tenía en la cabeza y, ya no entro si lo hacía bien o mal, pero lo intentaba, una y otra vez y eso era lo importante, luchar por lo que se supone que era un sueño, a pequeña escala, pero un sueño. No sé cantar, no se me dan bien los deportes, tengo un pésimo ritmo para bailar, me cuesta mucho escuchar, dibujar creo que tampoco es mi fuerte....pero, sin embargo, me gusta escribir. Tampoco sé si es algo que todo el mundo está capacitado para hacer, nunca lo había visto como un don, ni siquiera sé si lo veo como tal, pero si que empiezo a verlo como una cualidad. Porque cuando los momentos difíciles me atormentan, escribo; cuando vivo una situación que apenas me deja dormir, escribo; porque cuando soy totalmente feliz, obviamente, escribo. Entonces, por primera vez, creo que puedo dejar por escrito que quiero ESCRIBIR, no sé ni cómo, ni cuándo, ni dónde, ni sobre qué...pero quiero hacerlo por que me gusta, porque me hace sentir bien, porque completa de alguna manera toda esa carencia de virtudes que arrastro desde niña, porque creo que, de alguna manera, me gustaría poder emocionar, hacer soñar, reír, llorar...a cualquiera me lea. Y creo que, está vez y, por mucho que algunos se empeñen, voy a empezar a luchar, no sé cómo hacerlo, pero me apetece y eso, como me han dicho muchas veces, es suficiente.